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La negligencia: la violencia a los niños y niñas que no se percibe como tal. Vacíos de información e importancia de estudiarla

Las noticias locales suelen dar cuenta de niños y niñas que pierden la vida en accidentes que habrían podido ser evitados si hubieran contado con la supervisión de un adulto[1][2]. En estos el descuido de los padres, las madres, los cuidadores o cualquier otro adulto responsable tiene consecuencias que, si bien no son intencionales ni fueron buscadas, resultan fatales para los menores. Estas acciones también se constituyen como violencia. De hecho, el artículo 19 de la Convención sobre los Derechos del Niño señala que los niños deben ser protegidos de “toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual”.

La negligencia, a diferencia de otras formas de violencia infantil, se constituye como una violencia en la que se incurre por omisión, por lo cual es más pasiva en comparación a la física, la psicológica o la sexual, las cuales requieren de la ejecución de una acción para ser perpetradas. En este sentido, como forma de violencia, esta suele pasar desapercibida. Pinheiro (2006)[3] señala que la negligencia hace referencia tanto al incumplimiento por parte de los padres o los cuidadores en la provisión de cuidados que satisfagan las necesidades físicas y emocionales del niño a pesar de tener los medios para hacerlo, como al fracaso en protegerlo de la exposición al peligro. En otras palabras, para evitar la negligencia, los padres además de tener que proveer cuidados que aseguren el desarrollo y bienestar del niño en diversas áreas (como la salud, la educación, el desarrollo emocional, entre otros), deberán brindar una adecuada supervisión a los niños y niñas.

Las negligencias de los padres, las madres y/o los cuidadores pueden ocasionar diversos accidentes con consecuencias que pueden llegar incluso a ser fatales, tal como señalamos anteriormente. Así, diversos estudios han registrado la recurrencia y la fatalidad de las lesiones no intencionales (o accidentes) entre los menores de edad. El informe World report on child injury prevention (World Health Organization y UNICEF 2008: 5)[4] señala que el 2004, de los aproximadamente 950 000 niños y niñas menores de 18 años que murieron a causa de lesiones, el 60% correspondió a lesiones no intencionales (accidentes de tránsito, ahogamientos, quemaduras, caídas o envenenamientos). En el Perú, el estudio de Benavides, León, Veramendi y D’Azevedo (2012)[5], el cual realizó un diagnóstico acerca de la incidencia de accidentes en niños y niñas que viven en contextos de pobreza en nuestro país, encontró que un 75% de los niños y niñas de la muestra había sufrido al menos una lesión accidental (ahogamiento, quemadura, accidente de tránsito, caída, o mordedura/picadura de animal), y de estos el 47% ha sufrido dos o más lesiones no intencionales a lo largo de sus vidas.

La incidencia de este tipo de lesiones no se distribuye entre todos los niños de manera uniforme. Hay factores que incrementan la probabilidad de que un niño o niña sufra un accidente: la pobreza, por ejemplo. El entorno desfavorable que implica una casa y un vecindario pobre, produce que los padres sean más susceptibles a actuar de maneras negligentes, pues involucra un cuidado más atento del hijo (Pelton 1994)[6]. Así, se ha registrado que los más vulnerables a sufrir lesiones no intencionales son los niños y niñas pobres que viven en países de niveles de ingresos bajos y medios (World Health Organization y UNICEF 2008: 9).

Es importante llamar la atención sobre la relación entre negligencia y violencia hacia los niños. Sólo así tanto las autoridades como la propia sociedad deberán buscar maneras de revertir las condiciones que la producen.

Referencias

[1] http://elcomercio.pe/lima/ciudad/nino-que-murio-atropellado-adolescente-jugaba-pista-noticia-1825802

[2] http://elcomercio.pe/lima/ciudad/nino-murio-al-chocar-poste-cuando-saco-cabeza-ventana-noticia-1883846

[3] Pinheiro, P. (2006). World Report on Violence against children. United Nations Secretary-General’s Study on Violence against children. Disponible en: http://www.unicef.org/violencestudy/reports.html

[4] World Health Organization y UNICEF (2008). World Report on Child Injury Prevention. Disponible en: http://www.who.int/violence_injury_prevention/child/injury/world_report/en/

[5] Benavides, León, Veramendi y D’Azevedo (2012). Los accidentes en los niños. Un estudio en contextos de pobreza. Avances de investigación 8. Grade: Lima.

[6] Pelton, L. H. (1994). The role of material factors in child abuse and neglect. En G. B. Melton, & F. D. Barry (Eds.), Protecting children from abuse and neglect: Foundations for a new national strategy (pp. 131–181). New York, NY: Guilford Press.